Pasaban los meses y no notábamos nada de diferencia en él, no había cambiado nada, seguía siendo un niño normal, pero cuando se cabreaba por algo, perdía los papeles.
Yo, tenía pareja, y claro... eso para el no resultaba muy normal ya que en su familia no pasaban cosas de este tipo.
Entre mi pareja y yo, todo iba perfectamente, de lujo, pasábamos horas y días juntos y nada empeoraba la relación de pareja, hasta que él, se hartó y me confesó lo que pensaba de mi familia, que lo habían tratado demasiado bien pero que, lo nuestro debía de acabar, no soportaba verme sufrir por culpa de mi hermano, tenía miedo y el era un chico nada problemático, odiaba pelearse con la gente y discutir, así que, sin más, se acabó y es que dentro de las familias, sabemos los problemas que hay y como ponerle remedio, pero visto desde fuera, y aún más a no estar acostumbrado a ello, resulta bastante extraño.
Mi relación terminó, la hizo acabar el, mi hermano, sangre de mi sangre, una de las personas a la que más quiero y a la vez, más odio, no solo porque por su culpa acabase la historia tan bonita que tenía, sino porque él, se alegraba.
Aveces pienso que mi hermano tenía celos de mi pareja, yo pasaba el día con él y no le prestaba atención como antes lo hacía, digamos que no le seguía su juego de niño de 16 años.
Él, tiene un problema, no lo hace porque quiera o porque le parezca bonito gritarle y pelearse con miembros de su familia, sino porque su cabeza se lo dicta, no voy a dejar de odiarlo nunca, pero tampoco de quererlo, porque es mi sangre y como dice el dicho "la cabra tira al monte" y yo no voy a ser cobarde como hizo mi pareja, dejarme cuando más lo necesitaba, me voy a preocupar de que mi hermano se mejore, y que todo vaya bien en mi familia, al fin y al cabo, mis padres son los que me dieron la vida, mi hermano el que la mantuvo y ellos 3 en conjunto, los que van a hacerme feliz, espero, por mucho tiempo.
viernes, 26 de agosto de 2011
miércoles, 24 de agosto de 2011
"El" Parte primera.
No sé como mirarlo, él, su mala conducta, siempre fue un niño demasiado callado y demasiado "raro", pero lo dejamos pasar como si nada.
A lo largo de los años, nos dimos cuenta de que él, no estaba realmente bien, cambiaba de personalidad repentinamente.Nunca fue un chico con problemas en los estudios, ni con sus amigos, es más, con su familia, era muy cariñoso, no le gustaba dar besos pero le encantaba hablar de como habíamos pasado el día y de como nos iban las cosas.
Estamos en una sociedad en la que los amigos, no quedan en un parque a charlar y a comer pipas, no juegan en las calles y vuelven a casa cuando va a anochecer, ahora quedan en redes sociales y se divierten tras un ordenador, no solo el, sino la mayoría de chicos jóvenes de su edad.
lunes, 1 de agosto de 2011
No quiero...
Me imagino poder estar a tu lado…. romper esa distancia que todos los días nos separa, poder acercarme a ti, sentirme fuerte, llena de valor, y dirigirte la palabra, incluso un simple hola se hace difícil.
Tan acostumbrados que estamos a esa relación por el ordenador. Arriesgo a perder la cabeza con una sola mirada.
Pero lo hago, solo por escuchar tu voz, porque me mires, aunque sea durante un segundo. Y me arriesgo, aunque sé que en cuanto poses tu mirada en mí, el corazón me traicionará, y sus latidos rápidos, frenéticos, ansiosos por abrazarte harán que incluso tú puedas oirlo bombear y quizás entonces te des cuenta de todo lo que significas para mí, que eres como la más bonita canción.
como un segundo sol . Que tienes algo, ese algo que me encanta de ti.
Me imagino también que empezamos a hablar, que te ríes, que yo también, que me dices que me quieres volver a ver.
Y en una noche, estrellada, nuestros labios se rozan sin querer, y me dices, que me quieres, y yo te digo que eres todo lo que siempre deseé. Pero en realidad nunca sabré lo que pasaría, y todo esto se queda en una ilusión, porque no tengo el valor ni las fuerzas suficientes para acercarme a ti porque siempre pienso en que hay que decir adiós. Pero… ¿te lo imaginas? Sí, lo tengo decidido, iré a estar contigo, a intentarlo porque a veces, por no arriesgarte lo pierdes todo. Y yo, justo ahora, no quiero perderte.
Tan acostumbrados que estamos a esa relación por el ordenador. Arriesgo a perder la cabeza con una sola mirada.
Pero lo hago, solo por escuchar tu voz, porque me mires, aunque sea durante un segundo. Y me arriesgo, aunque sé que en cuanto poses tu mirada en mí, el corazón me traicionará, y sus latidos rápidos, frenéticos, ansiosos por abrazarte harán que incluso tú puedas oirlo bombear y quizás entonces te des cuenta de todo lo que significas para mí, que eres como la más bonita canción.
como un segundo sol . Que tienes algo, ese algo que me encanta de ti.
Me imagino también que empezamos a hablar, que te ríes, que yo también, que me dices que me quieres volver a ver.
Y en una noche, estrellada, nuestros labios se rozan sin querer, y me dices, que me quieres, y yo te digo que eres todo lo que siempre deseé. Pero en realidad nunca sabré lo que pasaría, y todo esto se queda en una ilusión, porque no tengo el valor ni las fuerzas suficientes para acercarme a ti porque siempre pienso en que hay que decir adiós. Pero… ¿te lo imaginas? Sí, lo tengo decidido, iré a estar contigo, a intentarlo porque a veces, por no arriesgarte lo pierdes todo. Y yo, justo ahora, no quiero perderte.
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